jueves, 12 de junio de 2008

A mi papá (y a otros tantos como él)

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Y nadie ha hecho nada por ustedes.
¡Tanto ofrendaron!
Sus juventudes tomadas de la mano
formando filas de hierro
bajo ese cielo funesto,
todo tan duro y tan gris.

El vuelo de águilas rapaces,
envueltas en bandera enrojecida,
horrorizaron su paso.

Pero nunca más serán:
ni ustedes, a causa de ellos;
ni ellos, Gracias a ustedes.
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1 comentario:

Manzanita dijo...

¡¡¡Celebro encontrar tu poema!!!, es bellísimo por la verdad que refleja y por el homenaje a tanta lucha dura y despareja. El mejor regalo para tu papá.